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viernes, marzo 28, 2014

Andando por el Castellar en Alfocea.

Este tiempo es bueno para acercarse por zonas como el Castellar, la primavera alegra el monte con su explosión de pequeñas flores para el que sabe observar y sus agradables olores, sobre todo tras las lluvias cuando se humedece el terreno. Desde los cantiles del Castellar se divisan dos ecosistemas diferentes, el monte pseudoestepario hacia el Noreste y el valle del Ebro abajo con sus huertas, su panizo, alfalce, sus casetas campestres que emergen rápidamente como champiñones de un día para otro, sus núcleos urbanos, carreteras, polígonos y también claro, el río, el Ebro, que hoy baja con bastante caudal, nada que ver con el chorrete veraniego de algunos agostos que apenas te moja las rodillas pudiendo cruzarlo fácilmente por algunas zonas. Junto al río se pueden ver sus riberas hoy muy esquilmadas en comparación a hace unos siglos cuando el bosque de ribera formaba una selva casi amazónica a ambos lados del río, aun así la vegetación del Ebro en general se ha recuperado algo las últimas décadas después de las grandes roturaciones, dragados y extracciones de grava hasta el último cuarto del siglo pasado.



Cebollada, corona de fraile (Globularia alypum).

Cantil del Castellar.

El escaso y admirado narciso blanco (Narcissus dubius).

La boleta o buitre sabio, primo pequeño del quebrantahuesos y cada vez más escaso y amenazado.

 Piedra de cristales de yeso, creo que se le llama selenita a esta formación.


Vista desde lo alto de las paredes del Castellar.

La pareja de alimoches, un lujo poder volver a verlos cada año.

Algunos no valoran la estepa como se merece.

Imágen panorámica, pica en ella con el ratón para verla mejor.

El verdecillo trina que te trina, junto al parque de Alfocea, me despide cantando.

3 comentarios:

Sylvanus Kilet dijo...

Muy buenas fotos José Miguel, me han gustado mucho.
Por cierto, no sabía que al alimoche se le denominaba también de la forma que mencionas, es la primera vez que lo escucho.
Tienes razón con eso de la estepa. Mira que he pasado veces por Zaragoza y alrededores, y nunca me ha dado por pararme a disfrutar más detenidamente de esos espacios naturales, en mitad de la nada, tan comunes desde Sarrión hasta Huesca.
Entre Grumete y tú, ya me estáis picando a dedicarles mayor atención la próxima vez.
Saludos.

Jose Miguel Pintor / Mail: jose.m.pintor@gmail.com dijo...

Hola Sylvanus, sobre lo de "Boleta" es una palabra de fabla, así se conoce al alimoche en algunas zonas de Aragón, lo de buitre sabio supongo que si sabes por qué. ¿No?
Sobre la estepa, es la gran desconocida para la mayoría, aun viviendo al lado de ella, muchos solo ven unos matojos cuando hablamos de estepa. No todo lo que llaman estepa es estepa, los campos de cereal o campos abandonados no son estepa real aunque puedan cumplir alguna función cercana a la de la estepa para algunos animales. La estepa está compuesta por una gran variedad de especies vegetales esclerófilas de bajo porte y a veces diminutas y su fauna asociada, en realidad muchas de las estepas que vemos hoy no son reales estepas como las asiáticas o las de América y Rusia, sino pseudoestepas, una etapa de degradación de bosques esclerófilos de sabina albar, pino, enebro de la miera y encina que hace siglos pudieron verse en esas zonas. Aún así la estepa es una maravilla a conservar, proteger y mejorar mediante plantaciones de sabina albar que cada vez hay menos y tendrían que fomentarse su reforestación.

Jose Miguel Pintor / Mail: jose.m.pintor@gmail.com dijo...

Una cosa más, como he hablado de mejorar la estepa, para no darle ideas a algún listo, la estepa es ya un gran tesoro a proteger y conservar y la única forma de mejorar la estepa creando pequeños puntos o islas de formaciones arbóreas sería plantando sabinas, enebros de la miera y algún pino carrasco, pero en densidades muy bajas sin formar bosques que matarían a la estepa sino arbolado salpicado que tendría que plantarse "exclusivamente a mano", nunca usando tractores ni maquinaria, solo una azada, pues la gran mayoría de intentos de reforestación en la estepa han sido un gran error hasta ahora, se tiende a labrar el suelo, crear surcos y destrozar miles de plantas arbustivas de gran valor para plantar un arbolado que en la mayoría de los casos muere o sufre unas marras grandísimas empobreciendo al final toda la zona reforestada. Un saludo.