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viernes, junio 21, 2013

"Uro", el retorno del gran toro.

El “Uro” (Bos primigenius) fue un animal de cuya especie descienden en la actualidad todas las razas de ganado vacuno doméstico. El uro era un toro de gran tamaño que vivió de forma silvestre en toda Europa, Asia y norte de África, extinguiéndose en el siglo XVII a causa de la caza, habitando los últimos representantes de esta especie en los bosques de Polonia. Se reconocen tres subespecies salvajes de uro, el uro euroasiático, el uro índico y el uro africano, solo el uro euroasiático sobrevivió hasta tiempos recientes. Este animal era uno de los herbívoros postglaciar más grandes de Europa, comparable en tamaño al bisonte europeo, aunque su tamaño también dependió de la región en la que vivía, se sabe que los uros del norte de Europa eran algo más grandes que los del sur, entre 155cm y 180 cm estaba el tamaño para los machos y algo menos para las hembras. El peso del uro también mostraba bastante variabilidad, podía variar desde los 700 kilos hasta un máximo de 1.500 kilos en casos excepcionales de algunos que vivieron en el Pleistoceno tardío, algo así como un gran gaur asiático (Bos gaurus).

 Esqueleto de uro en un museo.

 La cornamenta del uro era un arma temible, cada cuerno podía llegar a medir 80cm o más de largo y entre 10 y 20cm de diámetro en la base, solo comparable a algunas razas de ganado actuales como los longhorn de Texas y el ganado watusi. El primer análisis de la secuencia de ADN de genoma mitocondrial completo del "Bos primigenius" procedente de una muestra de hueso arqueológicamente verificado y excepcionalmente bien conservado se publicó en 2010.
En Europa un macho adulto de uro no solía ser presa común de los lobos, podéis imaginaros a un bisonte o un gran bufalo africano enfrentadose a los lobos, no eran un gran problema para él, no así para los terneros que si serían perseguidos y separados de la manada para acabar con ellos o también las hembras en el momento del parto en el que eran presa más fácil para los predadores.
Desde principios del siglo XX se han hecho algunos intentos para recrear al extinto uro mediante cruces y selección de ganado doméstico, los hermanos Lutz y Hienz Heck en la Alemania de 1920 se propusieron conseguirlo potenciando los rasgos de aspecto más cercanos al uro en cada siguiente generación de ganado. El resultado de ese experimento fue la raza ahora conocida como “uro de Heck” o “ganado de Heck”, un toro de aspecto robusto de grandes cuernos y pelo semilargo que tiene cierta apariencia primitiva y se puede ver en la actualidad en algunos zoológicos del mundo como una curiosidad y en algunas reservas naturales y reservas privadas.

 Ganado de Heck.

 El ganado de Heck no resulto ser cien por cien un uro, al emplear en la cría muchas diferentes razas del mundo se potenció sin saberlo la variabilidad genética y con ello la posibilidad de reaparecer muchas características ocultas en el ganado que se quisieron evitar en su selección, por lo que hoy en día se pueden ver algunos toros y vacas de Heck con capas de color muy variable o forma del cuerpo y cuernos indeseados. Por otro lado el carácter y comportamiento tampoco es el deseado para lo que se esperaría de un uro real.
Después aún se intento algunos otros proyectos de recreación, pero actualmente el más famoso en activo y aparentemente el de más rigor científico es en el que trabaja la Fundación Taurus (Stichting Taurus), una organización privada holandesa que comenzó hace años con el estudio de los regímenes de pastoreo y gestión de la naturaleza en espacios y ecosistemas naturales en los que el ganado tendría que convivir con depredadores como el lobo o el oso. La fundación estuvo realizando pruebas con animales como el caballo de Exmoor y el ganado Highland escocés, llegando a la conclusión de que tendrían que buscar un animal lo más cercano posible a un uro para llevar a cabo su propósito. Entonces desde el año 2008 se inició el programa “Tauros” en la que esta organización y varias universidades europeas colaboran para dar un enfoque científico multidisciplinario al nuevo proyecto de recreación del uro. Desde el año 2011 también colaboran con la fundación Arca para gestionar un área del sur de los Países Bajos mediante el nuevo ganado, además a partir de noviembre de 2012 la fundación Taurus y Rewilding Europe firmaron un acuerdo de asociación estratégica, algo muy importante, ya que Rewilding Europe trabaja en la creación de varias grandes áreas naturales europeas protegidas en las que posiblemente en un futuro se puedan introducir algunos de estos uros recreados.

 Resultado de uno de los primeros cruces del proyecto Tauros.

 Otra fotografía de un primer cruce.

En el proyecto Tauros se están utilizando varias razas que han sido seleccionadas por ser unas de las más primitivas y rústicas de Europa, razas españolas como la Sayaguesa, la Limia, la Alistana-Sanabresa y la Pajuna, la Maronesa de Portugal o italianas como la Podólica o la Maremmana de tipo primitiva. Se están siguiendo procedimientos científicos por los que se comparan los resultados con la estructura, proporciones y medidas de los restos óseos de uros reales encontrados por toda  Europa y comparan también el ADN para realizar adecuadamente la selección de la raza. Desde luego que no serán los mismos uros que antaño vivieron silvestres en Europa, pero se parecerán mucho, esta nueva raza la empiezan a conocer como raza “Tauro”.  En realidad parece que en cada área natural comenzarán la cría desde las razas autóctonas de origen más cercano o adaptadas a esa zona y a partir de esa base cruzarán con otras que les aportarán las características que creen necesarias para llegar a transformarse en un uro moderno o tauro.


Creo que este proyecto es muy interesante por varios motivos, ya de por sí, el atraer a un gran grupo de científicos de diferentes disciplinas y países en un proyecto de colaboración en un asunto relacionado con la fauna y el medio natural como este me parece algo bueno para el avance de la ciencia. Pero además el recuperar a uno de los grandes herbívoros silvestres de Europa será a la larga un beneficio en muchos aspectos, en principio se supone que solo se introducirán estos animales en espacios naturales muy concretos, las zonas Rewilding y algunas reservas o parques de fauna, servirán a lo largo de los años como experimento a gran escala para comprobar la evolución completa de esos ecosistemas desde la llegada de los uros y así saber si la llegada de estos animales redunda en una mejora global y un mayor equilibrio o no de los ecosistemas. Además de esto, al crear manadas de uros que lucharán por la supervivencia como otro animal silvestre, igual que lo haría un ciervo o gamo, sin ninguna ayuda exterior, sin suplementos en la dieta, buscándose ellos la vida y teniendo la presión continua del clima y los depredadores sobre ellos, entonces poco a poco comenzará la selección natural a hacer efecto propiciando la genética de los más fuertes y mejor adaptados. Esto no es una tontería, porque asegurar un reservorio salvaje vivo de los genes de nuestros animales domésticos va a ser algo cada vez más importante en una sociedad capitalista de consumo como la que vivimos donde cada vez prima más la competitividad y la productividad. A ver si me explico, en pocas décadas hemos visto muchos cambios en las razas de ganado y animales domésticos, cada vez las personas buscan mayor rentabilidad de sus animales porque son su medio de vida y la competencia cada vez es mayor, cada poco tiempo aparecen gallinas que ponen más huevos y vacas que dan más leche o que dan más rendimiento cárnico, las razas se van mejorando a un ritmo cada vez mayor, los efectos de la selección son mucho más rápidos que hace cincuenta, cien o doscientos años, una mejora importante que puedan aparecer en una raza de una granja italiana por ejemplo pronto se extenderá a otras granjas y a otros países mediante la venta, intercambio y cruce de animales, cosa que antaño este proceso era mucho más lento. Los animales mejoran en rendimiento, pero generalmente suelen hacerse cada vez más débiles a enfermedades, más sensibles al clima y suelen sumar más anomalías y taras genéticas.



 Todo esto sucede porque al seleccionar constantemente y a tanta velocidad solemos reducir la variabilidad genética de las poblaciones, creamos continuos cuellos de botella genéticos, en vez de mantener una población sana de vacas por ejemplo manteniendo también un buen número de toros reproductores, solemos mejorar nuestro ganado cruzando la mayoría de las hembras con unos pocos toros que son los más famosos, más premiados y más productivos de la región o del valle, por lo que cada vez la cercanía genética es mayor en las poblaciones de ganado, hay una mayor consanguinidad, o sea que están cada vez más emparentados. Esto si avanzamos como hasta el momento puede llevarnos a riesgos claros para la salud de nuestros animales domésticos de aquí a varias décadas más, por eso hay que intentar mantener las razas autóctonas como son para poder en un futuro recurrir a ellas para mediante cruces reforzar la salud del ganado. El problema viene porque hasta las razas autóctonas ya últimamente empiezan a cambiar y mejorar en productividad para ser verdaderamente competitivas y rentables respecto a otras razas más famosas, por eso a la larga vamos a encontrarnos con los mismos problemas en unas y otras razas. Ahí entraría en juego el uro recreado, pues se quiere dotar a ese animal de una variabilidad genética alta por los cruces que se van a realizar entre diversas razas muy primitivas, además la selección natural se encargará de mantener sanas y fuertes las poblaciones de uro, así pues si un día nuestras razas de ganado doméstico llegan a flojear tanto de salud llegando a ser un grave problema mundial, entonces podremos cruzar estos con algunos uros para aumentar la salud de la población, aunque perdamos algo en productividad y rentabilidad, mantener a las poblaciones de uro sería algo así como un seguro de futuro para todos. Actualmente en la reserva natural de Oostvaardersplassen en los Paises Bajos conviven ya ciervos con caballos salvajes de raza Konik y con ganado vacuno de raza Heck además de con otros animales, todos en un recinto de casi seis mil hectáreas, Oostvaardersplassen es un gran humedal de importancia internacional en el que habitan muchas especies de aves, es un humedal de reciente creación, solo tiene unos décadas y desde hace ya años luchan para que el humedal no se convierta en un gran bosque de sauces y chopos lo que no sería bueno para las aves. Por eso pensaron en introducir grandes herbívoros que mantuvieran a raya al bosque y parece que el resultado no es malo, como dato interesante decir que allí cada invierno mueren  una buena parte de la población de herbívoros, algunas veces más del 20%, eso es la selección natural, así pues los que quedan cada vez son más fuertes, cosa que no ocurre en nuestro ganado doméstico. En este parque se usó la raza de ganado Heck, que fue el primer intento de recrear el uro, parece que su adaptación al clima no es mala, pero en muchos aspectos esta raza no resulta adecuada, por eso se comenzó a trabajar en el proyecto Tauros.

Uro de Heck en la reserva de Oostvaardersplassen junto a caballos raza konik.

Algunos pensaréis que en sí el toro de lidia es uno de los que más se parecen al antiguo uro, también se ha reflexionado sobre él dentro del programa Tauros, pero aunque hay muchos entendidos que apoyan su inclusión también los hay muchos que opinan que no es una raza apta, pues su tamaño y peso es muy bajo en comparación con otras razas y con el uro real, el toro de lidia tiene mucha variabilidad en colores de capas lo que haría más difícil la selección por arrastre de caracteres recesivos y la proporción de sus patas son demasiado cortas con las del uro, además el carácter del toro ha sido modificado para conseguir mayor bravura a lo largo de los tiempos cosa que tampoco se desea pues se cree que es un carácter algo artificial. También hay gente que piensa que este proyecto puede competir con las razas autóctonas en ganadería extensiva y no es así, no está pensado para sustituir a ninguna raza, el valor de las razas autóctonas sigue siendo muy alto hoy en día y seguirán siendo utilizadas sobre todo en la montaña. El uro solo ocupará ciertos espacios naturales protegidos de una red de parques paneuropea similares a Yellowstone  en tamaño, estando muy controlados los uros, como todos los demás grandes herbívoros de esos parques.

 Recreación fotográfica de un Uro.

Posiblemente de aquí a cien años ya todo el mundo vea al Tauro o uro como un animal más de la fauna europea y es que así tendría que haber sido siempre, pues no debimos nunca exterminarlos hasta extinguirlos, lo mismo ocurre con el caballo salvaje que también fue desapareciendo de nuestra fauna, es una pena que en algunos lugares como Rumanía o Estados Unidos se hayan perseguido ý se sigan aún hoy persiguiendo los últimos caballos salvajes hasta prácticamente su total eliminación de forma legal, es algo que choca con todas las nuevas ideas conservacionistas de la naturaleza, un sinsentido terrible.

Enlaces interesantes:

* The comeback of european icon. (Rewilding Europe).
* The Tauros Programme.
* Stichting Tauros.
* Ark foundation.
* The Aurochs is about to return to the mountains of Central Europe. (European WILDLIFE).
* Return of the Aurochs to Central Europe. (The WILD Foundation).
* Aurochs (Bos primigenius). (Large Herbivore Network).
* Megafauna foundation.
* The breeding-back blog.