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martes, junio 04, 2013

Frutos silvestres no comestibles y tóxicos.

Ya por varias veces he escuchado las quejas de algunas personas y sobre todo madres de niños pequeños que sienten miedo de que sus hijos puedan comer frutos o plantas tóxicas que a veces crecen muy cerca de parques y colegios. Desde luego hay que intentar evitar accidentes y si es posible habría que poner medios para evitar futuros envenenamientos en zonas urbanas, pero además de las medidas que se puedan tomar in situ pienso que lo mejor es intentar educar a los niños para que tengan precaución con las plantas y sobre todo lo mejor es enseñarles poco a poco a diferenciar entre plantas venenosas o no, ya que no siempre podremos estar encima de ellos y es mejor que sean ellos mismos los que identifiquen y entiendan que la frutita que están tocando no se debe comer. Todas las plantas son un tesoro biológico para nosotros tanto las comestibles como las venenosas, todas tienen su función en el ecosistema aunque a veces no la conozcamos o nos cueste entenderla. De la mayoría de las plantas venenosas para nosotros la ciencia durante años ha sintetizado cantidad de medicamentos basados en sustancias propias de esas plantas, generalmente las más venenosas han servido y sirven para descubrir tratamientos importantes a enfermedades y dolencias graves. Por eso debemos aprender a valorar las plantas venenosas pues veces pueden ser muy importantes para nuestra salud, solo tenemos que aprender a identificarlas y conocerlas para tener cierta precaución mínima. Así pues hoy os quiero mostrar unos cuantos frutos silvestres que podemos encontrar en Aragón, son frutos no comestibles para las personas y algunos de ellos son tóxicos o muy tóxicos, incluso mortales dependiendo de la cantidad que se consuma, de esta forma igual empezáis a aprender un poco sobre estos temas y os animáis a investigar un poco más. 



Castaño de indias, castaño borde (Aresculus hippocastanum), árbol originario de los Balcanes, se puede ver plantado en parques, calles y plazas de zonas urbanas, alguna vez naturalizado en el campo. No son castañas verdaderas, se parecen mucho una vez se desprenden de su envoltorio, pero la cascara del fruto es muy diferente al de la castaña verdadera, en el comentario anterior sobre frutos comestibles salen fotos de la castaña comestible para que la diferenciéis. Algunos animales sí que se alimentan de ellas, parece que tiene sustancias químicas que actúan sobre los vasos sanguíneos, por lo que ha sido utilizada a veces como medicinal por la cultura popular en su lugar de origen.
Aro (Arum italicum) planta de zonas húmedas y umbrías, tanto en riberas de ríos como en montaña, no es muy abundante pero está muy extendida dentro de Aragón, las bayas son muy venenosas para el hombre.

Nueza blanca, tuca (Bryonia dioica), hay quien popularmente utiliza sus brotes tiernos para comerlos en tortilla, pero hay que tener mucho cuidado, las demás partes de la planta y frutos son altamente venenosas, por eso mejor abstenerse de usarla pues puede producir vómitos, vértigos, excitación, diarreas sanguinolentas e incluso la muerte.


Cornejo (Cornus sanguinea), es abundante en la montaña, se puede ver también pero más escasamente en algunos sotos del Ebro y ribazos de huertas. Sus bayas no son comestibles para nosotros, pero si para muchos pájaros.


Estramonio (Datura stramonium), es una planta colonizadora de terrenos removidos, se puede ver en escombreras, graveras, o al borde de carreteras y caminos. Todas las partes de la planta son muy venenosas, sobre todo las semillas que se guardan dentro de ese fruto espinoso y que son liberadas cuando se seca y se abre, son pequeñas, pero escasamente 20 de ellas puede provocar la muerte de un niño.


Pepinillo del diablo (Ecballium elaterium), el nombre lo dice todo, la planta parece a la de una calabaza, sus frutos son como pequeños pepinos, cuando maduran explotan liberando sus semillas a distancia gracias a la presión generada en el interior. Se usó como purgante drástico en la antigüedad, por lo que no es comestible y tenemos que tener cuidado con nuestros perros ya que algunas veces se producen intoxicaciones porque muerden o se tragan sus frutos.


Arraclan (Frangula alnus), arbusto de montaña en Aragón, su fruta parecida a una pequeña cereza pasa del verde al rojo y luego al negro cuando madura, es ligeramente tóxica por lo que mejor no probarla.

Androsemo (Hypericum androsaemum), se puede ver en pocos puntos, se conoce en Cañón de Añisclo, Escuaín, Moncayo y Cosuenda. Es una planta o arbusto pequeño que crece en lugares muy frescos y umbrías. Sus frutos no son comestibles.

Jazmín silvestre (Jasminum fruticans), arbusto propio de somontanos y laderas de solana, carrascales, no es muy común pero está muy extendido dentro de Aragón. Se puede ver en algunas zonas de la Ibérica, Prepirineo y depresión del Ebro. Sus bayas son venenosas.

Sabina negra (Juniperus phoenicea), arbusto o pequeño árbol similar a un ciprés pequeño pero más rechoncho, su fruto son unas bolas marrones, son venenosas.


Aligustre (Ligustrum vulgare), pequeño arbusto o arbolillo que es común en la montaña y montes algo más secos con pinares y carrascales naturales, en jardinería es común otra especie similar de origen asiático que se suele usar como seto, ambas especies dan unos frutos esféricos de color negro que son considerados tóxicos.


Madreselva etrusca (Lonicera etrusca), planta de tipo enredadera, de llamativas flores, similares a las de otras madreselvas de jardinería. Suele vérsela en montaña, sotos y sierras a partir de 400 metros, sobre todo en sotobosques de carrasca y cajico. Sus frutos son tóxicos.

  
Madreselva, zapatitos (Lonicera implexa), arbusto trepador mediterráneo, sus hojas son más duras que las de otras madreselvas lo que la relaciona con una mayor resistencia a la sequía, es relativamente abundante y sus frutos son tóxicos por elevado contenido en saponinas.


Cerecillo (Lonicera xylosteum), arbusto no trepador propio de la montaña, vive entre los 600 y 1800 metros, sus hojas son blandas y pelosas, da un fruto de color rojo parecido a una pequeña cereza suelen ir unida en pareja compartiendo un mismo rabo, estos frutos son tóxicos e irritantes para la piel.


Retama loca (Osyris alba), arbusto con ramas de tipo escoba, parecido a una retama. En realidad es una planta parásita, pues vive de forma parecida a los muérdagos, enganchado a otra planta para obtener de ella los nutrientes necesarios para crecer, la retama loca se agarra a las raíces de otras plantas como la caña común absorbiendo lo que necesita de ella. Sus frutos son muy apreciados por algunos pájaros, pero no son comestibles para nosotros.

Labiérnago u olivilla (Phillyrea angustifolia), es un arbolillo parecido a un pequeño olivo, su fruto es redondeado y de color negro al madurar, pero no es comestible. Suele estar relacionado al clima mediterráneo, al pinar y carrascar. 


Lentisco (Pistacia lentiscus), Es un arbusto que crece formando un espeso sotobosque bajo el pinar o carrascar en clima mediterráneo, sus frutos no son comestibles, aunque antaño fue usado como goma de mascar y como pasta para limpiar dientes popularmente.


Terebinto, cornicabra (Pistacia terebinthus),de la misma familia que el lentisco pero de porte más arbóreo y hojas más grandes, sus frutos rojos tampoco son comestibles. No hay que confundir su fruto con las agallas o quistes abultados que se le producen en forma de cuerno retorcido. Este arbusto es escaso en Aragón, siendo más habitual encontrarlo en la Serreta Negra de Fraga.


  
Aladierno, carrasquilla (Rhamnus alaternus), arbolito muy extendido por Aragón en zonas de monte y montaña, asociada al ecosistema de la carrasca y pinar. Frutos venenosos que primero se ven rojos y van cambiando al negro cuando maduran. Sus hojas son algo duras y con pinchitos en el borde.

Pudio (Rhamnus alpina), pequeño arbolito de montaña asociado a cauces de ríos, linderos de bosques, pastos alpinos, generalmente vive a buena altura, desde 1200 metros a mas de 2200m. Sus frutos son de color negro cuando maduran y son venenosos.


Arraclán (Frangula alnus), Arbolito de montaña en Aragón, le gustan los suelos frescos y nutridos, el fruto parece una pequeña cereza que pasa del rojo al negro cuando madura al final del verano, estos frutos son ligeramente tóxicos, por eso de comerlos nada.


Zarzaparrilla (Smilax aspera), planta trepadora del área mediterránea, se puede ver en Prepirineo, Bajo Aragón, Matarraña y Beceite principalmente. Tiene las hojas de un verde muy brillante y tiene pinchitos en el borde, sus frutos son de color rojo cuando maduran, aunque no son venenosos, son considerados no comestibles por ser insípidos.

Dulcamara (Solanum dulcamara), es una planta de la familia de las solanáceas como el tomate, sus frutos son muy pequeños, de color rojo cuando maduran, se la suele ver en los sotos trepando sobre otras plantas. El consumo de sus frutos suele provocar vómitos, diarreas y calambres. Su sabor es primero dulce y luego amargo de ahí viene su nombre.


Lantana, barbadejo (Viburnum lantana), es un arbusto que puede llegar a 3 o 4 metros de altura, vive en la montaña del área mediterránea. Sus frutos juntos en una especie de racimo son rojos y luego negros, son ligeramente tóxicos y pueden causar vómitos y diarreas.


Sauquillo, yezgo (Sambucus ebulus), planta muy común en el valle del Ebro, se suele ver en sotos, choperas, ribazos y acequias. No hay que confundirlo con su pariente el sauco (Sambucus nigra), es sauquillo es una planta más baja, no llega a tener porte arbóreo. Sus frutos negros son muy venenosos para el hombre.


Acebo (Ilex aquifolium), arbolito de montaña con duras y brillantes hojas pinchudas, sus frutos son de un color rojo brillante muy apreciados por la fauna por madurar ya entrado el otoño y durante el invierno. El acebo es una planta protegida, está prohibido dañarla o recolectar sus frutos que son venenosos para las personas. En cualquier vivero se pueden encontrar acebos de diferentes variedades para el que esté interesado en esta especie.

Enlace: Frutos silvestres. (Zaragoza Salvaje).


5 comentarios:

El Grumete dijo...

Realmente debía de ser chunga la vida de Cazadores-recolectores. Entre lo difícil que es cobrar una pieza cuando lo que se practica es la caza y no el fusilamiento de la pieza y la toxicidad de tantos frutos, el panorama no era muy halagüeño...

Amadeo Gonzalez Allepuz dijo...

Muy didactico y muy bien documentado con buenas fotografias. Los niños son los que más peligro tienen de ingerir esos llamativos frutos. Os felicito por tan buen trabajo

Amadeo Gonzalez Allepuz dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Gregorio Jesus Luque Lozano dijo...

Buenas me gustaría saber que provoca la ingesta de retama loca

Anónimo dijo...

No se cual fue de todas, se parecen todas las de color negro al tocarlas pica como hormigas.