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martes, diciembre 22, 2009

Salvajes andan sueltos.


El nuevo parque de la balsa del Ojo del Cura fue inaugurado hace tan solo poco más de una semana, para ser exactos el día 13, aquí estuvo el Vicealcalde de Zaragoza y la Concejala de Medio Ambiente viendo lo bien que había quedado todo después de las obras y presentando este parque a los caseteros. A los dos días ya comenzaron las agresiones al mobiliario de este parque y además hoy me he pasado a hacer unas fotos de la balsa nevada y me he encontrado otra sorpresa, al entrar en el observatorio de aves, no había bancos ni repisas, parece que habían sido arrancados de sus espirros y con la madera habían alimentado el fuego de una hoguera en el interior de este mirador.

¿Que tipo de persona se dedica ha hacer estas barbaridades? Ninguna, pues no creo que sean personas, no se les puede llamar así, no llegan a ese nivel, solo son simples bestias, alimañas, subproductos de nuestra sociedad, algo que no se puede reciclar, solo son residuos que ensucian el barrio y empañan el trabajo, la valía, el empeño y el buen hacer de los caseteros.

Estos miserables para mi son bestias, supongo que son algo así como hombres lobo, personas con doble identidad como los gremlins, seguramente serán de los que llevan una vida aparentemente normal, tal vez sean hijos modelo para sus padres en su casa y luego salen a la calle y se transforman, van haciendo botellón de parque en parque dejando basuras, botellas, pintadas en paredes, bancos arrancados, papeleras rotas, columpios reventados, retrovisores de coche colgando, antenas dobladas, son como el caballo de Atila. Luego sus padres se quejarán de las subidas de impuestos, pero si es que ya no llega el dinero para apañar todo lo que deshacen sus niños y es dinero que sale de mi bolsillo y del de todos los caseteros, que no viene del cielo. Todas las mejoras que se están haciendo en Casetas durante estos años es gracias al esfuerzo de todos los vecinos que han trabajado para conseguirlas directamente o indirectamente mediante sus impuestos. Los parques y demás instalaciones e infraestructura no los traen los Reyes Magos, ni Mister Marshall, por eso cuando estos vándalos rompen algo nos están privando a todos los demás de su disfrute y están jugando con nuestro dinero.

Es difícil saber como actuar ante estos casos, pues no son cosas aisladas, porque no hay fin de semana que no pase algo en el barrio, hay gente que no comprende y no valora la atmósfera de libertad en la que vive, es como si prefirieran ser tratados de forma represiva, o al menos eso parece que piden, no es comprensible. Seguramente volvemos a lo de siempre, todo estará ligado a la educación o más bien la carencia de ella, no es cosa de clases sociales ni de inmigración ni de nada de eso, sino de un comportamiento absurdo y reprobable que no podemos permitir. Tal vez estos salvajes sean los mismos que en los institutos insultan, desobedecen e incluso intimidan a sus profesores, violencia gratuita, la generación del Gran Hermano, donde todo vale. ¿Como podemos atajar esto?

5 comentarios:

mrbrown dijo...

Tienes toda la razón. Esa gente que se comporta así no son más que malas bestias, anormales y piltrafas de esta sociedad, en donde se confunde educación con enseñanza, profesores con padres y culos con temporas. En los paises europeos de centro y norte de Europa esto es impensable y en caso de producirse se sanciona duramente. Hay mentalidad de respeto, educación, conciencia social y en definitiva orgullo y protección de lo que es suyo.
Aquí cada cual hace lo que viene en gana sin repercusiones de culpabilidad. La culpa es dificil decidir a quien echarsela, pero lo que está claro es que no es de los ciudadanos que pagamos impuestos, que luchamos por lo nuestro, con esfuerzo e ilusión de vivir en un lugar mejor.La Administración tendrá que reflexionar y actuar consecuentemente porque no tiene visos de remitir.

Raquel dijo...

Que rabia, había quedado muy majo. Igual si hubieran hecho el observatorio abierto por la parte de atrás con solo tres paredes como un frontón se cortarían más en hacer destrozos dentro, porque se les vería desde lejos.

Jose Miguel Pintor / Mail: jose.m.pintor@gmail.com dijo...

Para Raquel.
Esa era la idea que llevábamos en un principio, así decidimos todos que se hiciera, pero no se muy bien por qué al final se hizo cerrado, supongo que lo decidiría alguien de fuera que no conoce los problemas que tenemos por aquí con las gamberradas y vandalismo.

Javier dijo...

Tenemos una juventud que da pena, hay una cuadrilla de indeseables en Casetas de flipar, a mi me han abierto ya dos veces el coche, una me robaron la radio y otra me rompieron el cristal y me revolvieron todo. Aparte me robaron la antena una vez y varias veces me he encontrado algún retrovisor en el suelo. A los vecinos también he oido que les han pasado cosas de estas, a veces ruedas pinchadas y hasta mangarte las ruedas con llantas nuevas y dejarte unos ladrillos. Lo de los parques es de verguenza, yo voy con mis hijos al parque y tengo que estar muy encima de ellos para que no se corten con botellas porque siempre hay alguna rota del fin de semana.

LMR dijo...

Esos lo que se merecen es que se les pille y se les ponga a currar limpiando hojas de los parques un par de meses y limpiando las botellas de los botellones, así aprenderían.