Translate

lunes, marzo 30, 2009

La fragilidad de la estepa.

Las estepas zaragozanas son unos lugares duros para la flora, pues el clima extremo unido a la pobreza de los suelos yesosos hace que solo las especies más especializadas sobrevivan en estos lugares. El terreno en el que se desarrollan estas plantas tan especiales ha sido alterado durante siglos para ser convertido en zonas de cultivo de cereal de secano y al trabajarlo labrándolo una y otra vez ha perdido la capacidad de sostener a las plantas autóctonas originales de la estepa. Por eso al abandonar estos cultivos de secano puede pasar mucho tiempo hasta que vuelvan a crecer las plantas esteparias.


Como ejemplo tengo controlados algunos campos en la estepa norte de Zaragoza que fueron abandonados hace unos 35 a 40 años creo, y están rodeados de laderas no cultivadas en las que hay una variedad muy alta de plantas de la estepa. En estos campos la vegetación es muy distinta a la de las laderas cercanas, pues además de que la variedad de plantas me parece menor, hay pocas especies comunes a la estepa, sustituidas allí por matorrales nitrófilos y malas hierbas.

En las laderas vemos como el romero (Rosmarinus officinalis) es la planta dominante acompañada de tomillo (Thymus vulgaris), aliaga (Genista scorpius), asnallo (Ononis tridentata), bufalaga (Thymelaea tinctoria), Lepidium subulatum, Linum suffruticossum, Lygeum spartum, Globularia alypum, Phagnalon saxatile, Coris monspeliensis, Astragalus incatus, Fumana ericoides, varias especies de heliantemos, Asphodelus cerasiferus, Ferula communis, Ephedra nebrodensis, alguna sabina (Juniperus phoenicea) y algún espino (Rhamnus lycioides), además de muchas otras que no recuerdo ahora y algunas de difícil identificación para mi. Por otra parte vemos que las planta más comúnes en los campos abandonados son la ontina (Artemisa herba-alba) y el esparto (Lygeum spartum), además podemos ver plantas como el Asfódelo (Asphodelus fistulosus), la Fumaria spicata, Fumaria officinalis, Hypecoum procumbens, Euphorbia serrata, Euphorbia helioscopia, Adonis dentata, Eruca vesicaria y el sisallo (Salsola vermiculata), que algunas son plantas muy comunes como malas hierbas en los cultivos.

Esto no es ningún estudio científico pero puede hacernos ver un poco la singularidad y fragilidad de la estepa zaragozana y así darnos cuenta de que es uno de los paisajes mas difíciles de recuperar, por lo que las actuaciones que modifican el suelo pueden ser altamente perjudiciales o incluso fatales para la flora. Hemos visto muchas veces como actuaciones de mejora forestal o repoblaciones hechas de mala manera con maquinaria pesada han reducido considerablemente la diversidad botánica de esos lugares, mermando el valor natural del ecosistema.

El agua es algo esencial para el desarrollo vegetal, estas plantas están adaptadas a vivir bajo mínimos en situaciones de escasez extrema por lo que si acabamos con ellas nunca más podremos ver ninguna otra vegetación tan variada en nuestras tierras.

No hay comentarios: