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martes, diciembre 30, 2008

El pino carrasco.


En las muelas o elevaciones de la depresión del Ebro encontramos a un árbol que forma bosques o masas arbóreas bastante importantes, este árbol es el pino carrasco o pino de Alepo (Pinus halepensis). Las zonas más áridas del fondo del valle son del dominio de la sabina albar, cada vez más escasa, que aguanta los fuertes fríos que se producen de la gran inversión térmica en esta zona. El pino carrasco se sitúa por encima de las nieblas y bolsas de aire frío del valle ocupando lugares como la sierra de Alcubierre, los pinares de Zuera y el Castellar, las Planas de María, Valmadríd, Fuendetodos, la Muela y la Bardena Negra de Tauste siempre entre los 400 y 800m. de altura, otros lugares donde ver formaciones de estos pinos son la Serreta Negra de Fraga, los montes entre Ontinar del Salz y San Jorge, los alrededores del embalse de Mequinenza, la Retuerta de Pina y ya más cerca los Pinares de Venecia en Zaragoza. Esta especie de pino se caracteriza por poder crecer en suelos extremadamente pobres y por ser una de las especies mejor adaptadas para aguantar la sequía, llegando a aguantar precipitaciones anuales de unos 150 mm. Estos árboles se adaptan bien a cualquier tipo de suelo y ph, ya sea de tipo ácido, básico o neutro, en Zaragoza ocupan sustratos constituidos por calizas margosas y yesos. El pino carrasco es la especie de pino más ampliamente repartido por todo el Mediterráneo, apareciendo en el norte de África, sur de Francia, Cerdeña, Sicilia, el sur de Italia, Grecia y Turquía, aunque en la zona más oriental del Mediterráneo parece ser que habita una subespecie llamada (Pinus halepensis brutia).

Es un árbol de crecimiento medio-rápido y con una longevidad de unos 200 a 250 años como mucho, su porte es mediano y tortuoso, aunque a veces en condiciones buenas puede llegar a sobrepasar los 25m. de altura. Su corteza es blanquecina, cenicienta o plateada, sus hojas son finas y flexibles y dan un color verde claro muy característico al árbol. La copa abierta y luminosa, suele ser algo globosa con las ramas visibles y bien cargadas de piñas. El sotobosque está compuesto generalmente de coscoja (Quercus coccifera), lentisco, espino negro, aladierno, labiérnago, romero, aliaga. Es bastante frecuente encontrar ejemplares de sabina negral y albar y enebro de la miera entremezclados en el pinar. En zonas altas más frescas se pueden ver también ejemplares de encina carrasca como en los montes de Zuera y Alcubierre.

Seguramente en tiempos el pino carrasco ocupó también zonas más bajas llegándose a mezclar en algunas zonas con la sabina albar, pero la fuerte deforestación de los últimos siglos lo recluyeron a las zonas más inaccesibles, de hecho el pino carrasco crece bien en los parques y jardines del valle aguantando los gélidos inviernos.

En la foto podéis ver el gran pino de Valdenavarro en los montes de Zuera, que se salvó de milagro del último incendio que arrasó una de las zonas mas valiosas del pinar por su antigüedad y biodiversidad. El pino carrasco es uno de los árboles más importantes de nuestra región por su capacidad de formar bosques en zonas áridas o semiáridas en un relativamente corto tiempo por lo que tenemos que cuidar nuestros últimos pinares que almacenan un tesoro genético de incalculable valor.

domingo, diciembre 28, 2008

Nieve a las puertas.

No, no es un pueblo de Alaska, es la entrada a Leciñena este sábado por la mañana.

El viernes la AEMet (Agencia Estatal de Meteorología) había dado nieve a 600m. y para el sábado a 900m. por lo que teníamos pocas esperanzas de pisar nieve tan cerca de Zaragoza. Para colmo uno los carteles digitales de la DGT indicaba cadenas en Perdiguera pero a nosotros nos pareció un chiste. Cual sería nuestra sorpresa cuando a varios kilómetros antes de llegar a Perdiguera ya empezaba a haber nieve, y en el mismo pueblo de Perdiguera había caído una buena nevada. Lo de las cadenas no era necesario, pues había pasado el quitanieves y la carretera estaba limpia, pero los campos y montes tenían una capa bien maja de blanca nieve.

Seguimos camino hasta el puertecillo que hay entre Leciñena y Alcubierre donde están las trincheras de la guerra civil y la ruta Orwell y el paisaje desde allí era muy guapo con todos los pinos de la sierra blancos.

Que cerca se ha quedado la nieve de la capital, pero esta vez no ha llegado, ojala que en este invierno caiga algo por aquí que siempre viene bien a la tierra.


domingo, diciembre 14, 2008

Clonación del Bucardo


Pues ya veis, parece que se retoma el proyecto de clonación de la bucarda Celia. Supongo que no tienen donde echar el dinero los políticos aun siendo tiempo de crisis y por eso se les a ocurrido seguir con todo el tema este de los chotos clonados.
Creo que todo lo que sea investigar si hay dinero para hacerlo es bueno y hay que apostar por esas siglas de I+D que son tan famosas si queremos un futuro mejor para nuestros hijos, pero este tema del bucardo me huele a chamusquina.
Lo de resucitar a una especie extinta desde solo el ADN de un animal es un poco de película de Spielberg, igual la cosa es que al convertir el proyecto genético en una cruzada de protección medioambiental les llueven dineros de fondos europeos a porrillo.
Bueno si el tema es así y luego a la larga esto deriva en el afianzamiento y prosperidad en Aragón del estudio y aplicaciones en terapia genética y si con los años esto sirve para conseguir especialistas que den con descubrimientos médicos como la cura de enfermedades hereditarias entonces supongo que la inversión no será mala. Creo que al final antes o después conseguirán lo de la clonación como pasó con la Oveja Dolly, que total una cabra no puede ser tan diferente de una oveja, pero de ahí a recomponer un rebaño de un numero considerable de cabras para que se adapten y progresen en libertad por los riscos de los Pirineos me parece un poco difícil. Al parecer los individuos con los que recolonizarían estas montañas serían híbridos del bucardo Celia (Capra pyrenaica pyrenaica) y la cabra montés de Beceite (Capra pyrenaica hispanica) con lo que tendríamos una población genéticamente muy homogénea o sea que habría muy poca variación o diversidad genética en el ADN de las cabras obtenidas. Esto puede ser en principio un tanto preocupante porque puede generarse en esta población el llamado en evolución “efecto fundador extremo” que, si se explicarlo, es así como que al recuperarse una población de un cuello de botella evolutivo o disminución drástica del número de efectivos, los representantes supervivientes de esta población y fundadores de lo que tal vez sea una nueva gran población pueden no ser totalmente representativos de las características genéticas de la especie original. Con lo que volviendo al caso de la cabra Celia el resultado de los cruces entre clones y cabras de Beceite podrían dar por ejemplo muchos descendientes con cuernos retorcidos como los de los carneros, pero esto no sería un gran problema sin embargo si Celia fuera portadora de una enfermedad hereditaria recesiva o si portase una característica física fatal como una atrofia de las patas esta sería transmitida a casi el total de animales descendientes de Celia. Para que esto no ocurriera o tuviese un efecto mínimo habría que aportar mucha sangre nueva exterior cruzando con muchos animales nuevos de Beceite, esto es lo que algunos criadores de perros llaman la cría abierta “outbreeding”. Así pues a lo largo de varias generaciones las cabras resultantes poco se diferenciarían de las de Beceite, no serían bucardos, pero por lo menos se supone que serían animales más heterogéneos y seguramente más sanos.
Por otro lado la clonación no está del todo dominada y parece que pudiera haber algunos efectos colaterales como el envejecimiento prematuro de los clones con lo que no sabemos si podemos poner en libertad bucardos enfermos y eso después de gastarnos un montón de pasta en el proyecto.
Por lo expuesto anteriormente, no me parece racional recuperar la especie a través de la clonación, si por otro lado lo que queremos es ver cabras monteses corriendo por el Pirineo ocupando el nicho ecológico dejado por el bucardo sería mas fácil introducir directamente cabras de Beceite o incluso íbices de los Alpes que seguramente se adaptarían muy bien al frio y aunque a algunos les parezca raro, estos bichos también comparten bastante material genético con los bucardos. No hace muchos años que se introdujeron cabras monteses en la Sierra de la Pedriza en Madrid y ahora hay cientos, también lo hicieron en Barcelona en la montaña de Montserrat y de un puñado ahora tienen mas de 180, por lo tanto no creo que fuera difícil su aclimatación, por lo menos hasta las zonas subalpinas.
Seguro que hay muchos ecologistas que cuando lean esto se echarán las manos a la cabeza por querer sustituir al bucardo por cabras de Beceite u otras, pero creo que mas destalentada es la opción de llenar el Pirineo de bucardos clonados y seguro que al final es la que prevalece. Muchos son de la opinión de que es mejor gastar dineros y esfuerzo en animales vivos como el quebrantahuesos, el lince, el urogallo y otros en peligro y no en el bucardo y a mi también me parece así, pero creo muy importante también el estudiar la posible introducción de animales en zonas de las que desaparecieron o incluso subespecies que puedan ocupar los mismos nichos de especies extintas para recuperar cierta estabilidad en muchos ecosistemas donde la cadena trófica está rota o seriamente dañada.
De todas formas todo esto es hablar por hablar ya que si volvemos a la realidad nada tiene que hacer el bucardo en un Pirineo lleno de apartamentos, hoteles, ruidosos quads, campings y pistas de esquí, el mismo futuro que el oso tiene el bucardo y lo mismo que muchos otros animales. Sería un sueño poder ver algún día decenas de osos en el Pirineo y manadas de lobos, rebaños de bucardos, ciervos, rebecos, linces, muflones, bisontes y burros salvajes como cuentan las crónicas y grabados de hace siglos, pero esos animales ya casi no caben en las montañas, ahora solo hay sitio para la especulación, el dinero y los pantanos.

Enlaces:


* "Cabra montés en Zagoza". Desde el Sekano.

* "Montesas". Barracuda.

* "Amor a testarazos". La crónica verde.