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martes, mayo 20, 2008

Nuevas generaciones





Los primeros pollos de cigüeñuela ya se aventuran solos picoteando sobre el fango de la balsa del Ojo del Cura en Casetas, pero siempre vigilados por un adulto que a la más mínima señal de peligro dará la voz de alarma para que los pequeños corran a esconderse.

lunes, mayo 19, 2008

sábado, mayo 17, 2008

Los andarríos del Ojo del Cura

Al fin he sacado unas fotos un poco decentes de la pareja de andarríos chico (Actitis hypoleucos) que suele volver cada año por esta balsa del barrio de Casetas, o de otra, no se si será la misma o no pero cada año aparecen una pareja de esta especie por aquí acompañando a las cigüeñuelas, así como una pareja de chorlitejos chico de la que todavía no tengo fotos buenas. No creo que críen aquí pues estas aves suelen elegir para criar las cabeceras de los ríos de montaña en el Pirineo, Prepirineo y Sistema Ibérico aunque también parece que crían a lo largo del curso del Ebro pero en zonas de aguas rápidas con azudes y graveras.
El tamaño de estas aves es pequeño, similar a un estornino y suele vérselas andando entre el limo de la balsa picoteando entre el barro seco y cuarteado de las orillas en busca de insectos y gusanos. Son unas aves mas desconfiadas que las cigüeñuelas, en cuanto presienten algún peligro salen volando.


Una torcaz en el parque.

Estas dos fotos están hechas al lado de mi casa en un parque, en ellas sale retratada una paloma torcaz posada en un cable. Esta especie es la paloma mas grande que podemos encontrar en toda Europa, en otoño e invierno pueden verse bastantes de estas palomas en España ya que la población Ibérica se ve reforzada por la invernante procedente de Europa. En los últimos años la paloma torcaz ha pasado de ser un ave tímida y precavida que vivía en los bosques a acostumbrarse a la presencia del hombre en las poblaciones urbanas donde no se las molesta y parece que su numero va en aumento aunque tampoco es que sea una paloma muy abundante.

martes, mayo 13, 2008

Regando sobre mojado


Ayer por la mañana cuando todavía había charcos de las lluvias de estos días atrás saqué esta fotografía de un parque cercano a mi casa. Los aspersores regando el césped y saliendose fuera del césped sin necesidad alguna pues ya había agua de sobras en el terreno. Esto es común y no solo aquí si no en casi todos los jardines de Zaragoza y en otras ciudades y pueblos, cuando no hace falta regar se desperdicia el agua, incluso he visto regar los días de lluvias. No es normal que desde las instituciones nos inviten a hacer un uso sostenible y razonable del agua a nivel particular y luego no se predique con el ejemplo desde los ayuntamientos derrochandola como en la imagen. Tanto que se presume de la Expo y la sostenibilidad, ya va siendo hora de que utilicemos en Zaragoza sistemas de jardinería mas sostenibles como el riego por goteo y la xerojardinería.


sábado, mayo 10, 2008

El chopo negro (Populus nigra)

Es este un árbol autóctono muy conocido por la gente en Aragón, su distribución es muy amplia por todo nuestro territorio y su explotación maderera es muy antigua pues se sabe que los romanos y griegos ya aprovecharon su madera mediante su cultivo.


Chopo negro en la ribera del Ebro.


El chopo está relacionado a cursos fluviales y fondos de valle, su sistema radical está formado por una raíz principal que se ramifica y penetra más en la tierra que la del álamo blanco y el temblón. Su altura puede llegar hasta los 40 metros, su tronco suele ser bastante recto y de color gris verdoso, muy agrietado y resquebrajado en árboles adultos.

Son árboles que con alta insolación y humedad en el suelo crecen rápidamente pudiendo verse en algunos híbridos crecimientos de hasta dos metros al año, de esto se puede deducir que su edad no suele superar los cien años.

Existen ejemplares machos y ejemplares hembras, así pues son dioicos como los álamos blancos y sus flores están dispuestas en amentos. Su semilla es arrastrada por el viento a kilómetros de distancia mediante un recubrimiento algodonoso que le ayuda en su dispersión y a la hora de adherirse a un sustrato húmedo para poder germinar. Los sotos llenan sus suelos de esta pelusa blanca pareciendo que hubiese nevado y a la gente no le suele gustar mucho porque irrita las fosas nasales y provoca estornudos, por eso a veces la pelusa es confundida popularmente con el polen, no siendo esta un alergeno común.

A partir del siglo XVIII en Europa y la Península se empezaron a introducir algunas variedades, subespecies y especies de chopo foráneas destinadas al aprovechamiento maderero y a la jardinería, así pues el primero de estos chopos en llegar fue el chopo lombardo (Populus nigra italica), después llegó el chopo americano (Populus deltoides) y mas recientemente diferentes híbridos papeleros (Populus x canadensis = Populus x euroamericana) de rápido crecimiento y alta producción de madera.


Chopo lombardo (Populus nigra italica)


El chopo lombardo es una variedad del chopo negro de tronco muy recto y ramas erectas que crecen muy pegadas al tronco. Podemos ver ejemplares de este chopo de gran belleza engalanando el paisaje en muchos valles del Pirineo, sistema Ibérico y tierras de Castilla. En el valle del Ebro también es común en tierras agrícolas plantado en los ribazos entre campos, pero allí se ve más mezclado con híbridos americanos.

El chopo papelero es ampliamente cultivado en nuestra comunidad, suele ser plantado en parcelas cercanas a las riberas pues en ellas a veces no se puede plantar otra cosa ya que las avenidas de los ríos inundan estas zonas, pero últimamente se puede observar como cada vez más se está extendiendo su cultivo a otras zonas de los valles mas lejanas de los cauces. Es regado por inundación “a manta” y se poda durante años para provocar el crecimiento vertical del tronco eliminando las ramas laterales, su ciclo de crecimiento es de unos 10 a 15 años hasta su corte, después de esto se extrae la raíz de la tierra que en estos chopos no se suele hacer muy grande por no faltarle el agua de riego y no tener necesidad de profundizar. Una vez preparada la tierra se vuelven a plantar árboles jóvenes de unos tres a cuatro metros de altura.


Chopera papelera en Sobradiel.

Bajo las choperas papeleras no suelen crecer muchas plantas por que la luminosidad que llega al suelo es mínima, todo suele estar cubierto de una capa de hojarasca bajo la cual se pueden ver lombrices, miriápodos, arañas y otros insectos. Algunas de las plantas relacionadas con el interior de las choperas suelen ser las zarzas (Rubus ulmifolius) y el sauquillo (Sambucus ebulus). La chopera papelera ejerce algunos de los papeles que antiguamente hacían los sotos a los que estos cultivos suplantaron como el de pulmón y filtro verde para el aire, el de freno de la fuerza de las avenidas de los ríos y del fuerte viento de nuestras tierras, sirven también para estabilizar y refrescar la temperatura de los alrededores así como la de las orillas de los ríos en verano beneficiando así a la fauna de estos como son los peces y anfibios que de otra forma sufrirían mucho en los calurosos veranos de Zaragoza. Por otra parte ningún cultivo arbóreo puede suplir al soto en cuanto a valor medioambiental, pues la biodiversidad de un soto bien conservado es muy alta en comparación con la de una chopera papelera en la que casi podemos contar con los dedos de las manos las especies de plantas y animales que viven y se reproducen en su interior.


Semilla y hojas de chopo negro (Populus nigra).

Volviendo a nuestro chopo negro autóctono, podemos ver ejemplares muy viejos en algunas zonas de Castilla y sobre todo en el sur de Aragón, río Martín, Guadalope, Aguas Vivas, Alfambra, Jiloca y Huerva y al oeste de Zaragoza por la cuenca del Jalón, Mijares y Gallocanta. En estos lugares desde hace siglos se sometía al chopo a un tratamiento periódico cada doce años aproximadamente que consistía en podarlo a cierta altura de unos dos o tres metros donde el ganado no llegaba a comer sus brotes. Luego se controlaba su crecimiento dejando varios brotes nuevos o guías que crecían de la “cabeza” que era la zona del corte o poda que con los años se engrosaba y abultaba así como su tronco que también crecía ensanchado por este tipo de práctica. Con este sistema el campesino recolectaba la madera cortando las guías periódicamente sin necesidad de estar replantando los chopos cada vez que se cortaban y extrayendo su raíz. A este tipo de poda se le suele llamar “escamonda” y los árboles tratados de esta forma son conocidos por “chopos trasmochos” o “chopos cabeceros”. Un chopo cabecero aumenta su longevidad respecto a la de un chopo no tratado llegando a vivir más de trescientos años, por lo que tendríamos que cuidar especialmente los últimos chopos cabeceros de Aragón pues guardan en si un gran valor genético porque por su antigüedad sabemos con certeza que son de los pocos chopos que no se han hibridado con las nuevas especies exóticas. Es curioso que la administración forestal de España a partir de los años cincuenta promoviera la corta y eliminación de decenas de miles de estos chopos por considerarlos de baja productividad y refugio de plagas forestales, siendo que son mucho más resistentes a las plagas, son mas rústicos y están mejor aclimatados que los chopos híbridos.


Los chopos negros juntos con los álamos blancos son menospreciados por mucha gente que los considera árboles de segunda por la calidad de su madera comparándolos con robles o hayas, pero para mi por su importante papel en el ecosistema ripario ambos gigantes son indiscutiblemente los reyes de los sotos del Ebro.


sábado, mayo 03, 2008

Chrysanthemun coronarium

Anacyclus clavatus

Ayer paseaba por un camino entre campos cerca de la carretera de Logroño, en los ribazos había densas matas de margaritas (Anacyclus clavatus) y de repente me encontré entre ellas con varias matas repartidas en unos diez metros de otra margarita diferente, un crisantemo llamado mirabeles (Chrysanthemun coronarium). Esta planta es cultivada como ornamental y supongo que llegaría la semilla abordo de algún vehículo de los que pasan por la carretera, pues no vi por allí cerca ninguna casa donde pudiera haber alguna planta o maceta. Había plantas con pétalos totalmente amarillos y otras con pétalos blancos con una corona o banda amarilla.


Chrysanthemun coronarium

Chrysanthemun coronarium


jueves, mayo 01, 2008

Una de cigüeñuelas


Hoy he querido fotografiar a las cigüeñuelas de la balsa del Ojo del Cura en el barrio de Casetas pues prácticamente cada día las observo en los paseos que doy con mi perra, ya que me cae muy cerca de mi casa esta balsa, y ya hace mucho que no les hago ninguna foto.

Aquí hay una pequeña colonia de cría de entre siete y diez parejas que acuden cada año a partir de mediados y finales de marzo y se quedan en la época estival para traer al mundo a sus pollos.

Este grupo de aves es singular por la adaptación de estas aves a criar en una zona urbana, un paraje natural rodeado por carreteras, un campo de fútbol, casas, cementerio y un parque, pero es aquí donde ellas vuelven cada año como un verdadero símbolo de la resistencia de la naturaleza ante la presión de nuestra sociedad que cada día arrincona más a la fauna silvestre, a los últimos grupos de animales libres que no saben de fronteras ni de restricciones.