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domingo, marzo 30, 2008

Curruca rabilarga (Sylvia undata)

En la mañana del sábado he dado un paseo por los montes del Castellar donde también se empieza a notar la entrada de la primavera, me ha alegrado ver ya una pareja de alimoches rondando los cantiles de Alfocea. He visto también algunas perdices, una abubilla, un milano negro, algunas cogujadas, aviones roqueros, cornejas y una curruca rabilarga que se ha dejado hacer algunas fotografías mientras saltaba de romero en romero vigilandome a cierta distancia, seguramente estaba ya criando, pues llevaba cebo en el pico.




Ya entrado en el tema con estas fotografías, os voy a hablar un poco de la curruca rabilarga (Sylvia undata). Esta especies es una de las currucas más comunes en el matorral mediterráneo, incluso seguramente sea la más abundante de Aragón en número, pero suele ser bastante difícil de observar.

Es un ave de pequeño tamaño y se diferencia de las otras currucas por su larga cola que la suele llevar levantada así como por su color gris pizarroso y su garganta rojiza vino moteada de blanco.

Le gustan las formaciones densas de matorral de muy diversas especies, pero sobre todo siente preferencia por las laderas de monte mediterráneo, sobre todo coscojares, aliagares, romerales, jarales, brezales, bojedales, espinares de endrinos y rosales, formaciones de enebros y sabinas y también algunos bosques claros de pino carrasco, encina, sabina albar y quejigo. Es un ave sedentaria, aunque las poblaciones de montaña suelen realizar pequeñas migraciones altitudinales en invierno, bajando a zonas menos frías.

Suele anidar en las aliagas, brezo y zarzas y pone unos tres a cuatro huevos blanquecinos moteados de pardo rojizo, que incuba la hembra durante 12 a 13 días. Las currucas son insectívoras y se suelen alimentar de orugas, mariposas, larvas, arañas, coleópteros, aunque probablemente en otoño e invierno añada frutos silvestres y semillas también a su dieta.



Mi perra Yaki me acompaña contenta por la estepa olfateando todos los rastros, escarbadizos de conejo y madrigueras, le gusta saltar entre los espartos cuando presiente algún bichillo con el típico salto del zorro, aunque nunca suele atrapar nada. pero ella se lo pasa muy bien.


1 comentario:

Brookei dijo...

Preciosa las fotos de la curruca, no es nada fácil sacarlas. Y también es preciosa Yaki, yo tengo a Ara entrenada para que me encuentre restos, cadáveres y egagrópilas, como pasó con el último tema del gazapo.

Un abrazo