Una aldea mexicana de unos 600 habitantes ha logrado aumentar en los últimos años hasta casi un 25% el caudal de sus manantiales y la recuperación de antiguos manantiales secos. Todo ello ha sido posible gracias a un plan de reforestación de la comarca y creación de pequeños embalses “balsas” con lo que han pasado de disponer de 275 metros cúbicos a 342. Una vez más podemos ver como la recuperación de las masas boscosas repercute a la larga en la recuperación de manantiales y aumento del agua disponible, pues los grandes bosques y selvas funcionan como una esponja verde que absorbe el agua de la lluvia evitando la erosión del terreno y permitiendo la infiltración prolongada de este agua al subsuelo que de otra forma sin bosques en poco tiempo volvería a evaporarse por la acción directa del calor del sol.
martes, marzo 04, 2008
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1 comentarios:
Tendriamos que hacer lo mismo que esta gente y así no serían necesarios los trasvases, pero claro el reforestar con vista a resultados en treinta años, no es un buen negocio para los especuladores.
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