Gracias al registro fósil, los paleontólogos han reconocido cinco grandes extinciones masivas en
Entre diez mil y cincuenta mil especies se están extinguiendo anualmente en el mundo, parece una cantidad muy grande, incluso puede parecernos excesiva, pero si hacemos números podemos ver que no lo es. Actualmente conocemos millón y medio de especies, pero esta solo es una parte minúscula en comparación con las que no se conocen, ya que se estima que solo en los árboles tropicales puede haber 30 millones de especies de insectos incluso más. Lo que ocurre es que solamente llegan a nuestros oídos la desaparición de grandes animales conocidos, como le ocurrió al bucardo recientemente, pero la tragedia es mucho mayor. Estudiando las extinciones de aves y mamíferos que son los grupos que mejor conocemos se puede apreciar un crecimiento muy alarmante del número de desapariciones de especies en los últimos siglos. ¿Cuáles pueden ser las causas? Ahora trataremos de descubrirlas.
Hace unos doce mil años cuando el hombre era cazador y recolector, cuando todavía no cultivaba la tierra, se estima que en ese momento la población mundial no superaba los cinco millones de individuos, desde entonces su numero se ha ido incrementando y acelerándose este aumento sobre todo en los últimos siglos hasta llegar a los mas de 6.000 millones que somos actualmente. Es un crecimiento muy rápido contando que en 1930 éramos 2.000 millones y que en 1975 llegamos a los 4.000 millones, a este paso en pocas décadas podríamos llegar a ser 10.000 millones de personas. Sabemos que cada persona consume unos ciertos recursos del medio en que vivimos y que cada vez es mayor este consumo, sobre todo en los países desarrollados y además generamos unos residuos cada vez mayores, podemos decir que estamos dejando una “huella ecológica” muy grande, o sea que estamos exprimiendo al planeta para conseguir un nivel de vida cada vez mas elevado. Este consumo de recursos hace que nuestra especie entre en competencia con todas las demás especies silvestres y los diferentes ecosistemas naturales que son consumidos y transformados en cultivos, pastos para más ganado del que nos alimentamos y nuevas infraestructuras. A la vez nuestro crecimiento y evolución está generando unos residuos y alteraciones físico químicas en
En fin el resultado de todo esto es que
¿Por qué debemos defender la naturaleza y evitar la perdida de biodiversidad?
Conservar la diversidad y con ella los espacios naturales no es el capricho de unos pocos científicos, conservacionistas y ecologistas, seguramente como ha pasado muchas veces en la historia de
Es despreciable ver como las primeras potencias gastan miles de millones en la aventura espacial siendo que los astrónomos saben que la posibilidad de encontrar un planeta con las mismas condiciones que el nuestro que poder colonizar son prácticamente nulas, y no por que no los pueda haber, si no porque aún viajando a la velocidad de la luz, cosa imposible para la ciencia por el momento, las distancias en el universo son tan grandes que las personas no podrían superar estos viajes espaciales. Por otro lado existen como ya he dicho antes multitud de formas vivientes en
¿Qué podemos hacer para intentar evitar el cataclismo hacia el que nos vemos avocados?
Está claro, tenemos que cambiar nuestro estilo de vida, no digo que tengamos que volver a las cavernas, pero tenemos que reformar seriamente toda nuestra sociedad si queremos que exista un futuro para nuestros nietos. Indudablemente no podemos exigirle a un habitante de un país subdesarrollado que vive al límite de las posibilidades que se apriete el cinturón y gaste menos luz o agua, pero nosotros si que podemos hacerlo pues el consumo de una persona aquí es muchas veces superior a la de otros habitantes del planeta. Hemos de exigir a nuestros gobernantes que se usen nuestros impuestos para intentar mejorar el estado del medio natural invirtiendo en energías no contaminantes, en ciencia y desarrollo sostenible y en la conservación de la naturaleza. Individualmente podemos aportar granitos de arena si cambiamos un poco nuestras costumbres poco ecológicas, derrochamos menos recursos, favorecemos el reciclaje, somos más solidarios y utilizamos más los trasportes públicos, por ejemplo. Pero además si nos organizamos en asociaciones, ONGs y otras podemos influir más sobre las decisiones de nuestros dirigentes para que ellos que tienen la sartén por el mango enderecen el ya muy torcido porvenir de nuestra especie. Ya sabes, en ti está la decisión de cambiar esto, puedes quedarte en casa enganchado a la videoconsola y bajando pelis de Internet o salir al campo y plantar un árbol, puedes ir a por el periódico en coche el domingo metiéndote en un atasco y gastando mucho carburante o ir a pie o en bici, puedes tirar tu basura en una sola bolsa o separar los residuos que se puedan reciclar. Puedes vivir a tope derrochando sin preocuparte o concederles a tus hijos un mañana. Tu decides “vivir o extinguirte”.
Enlaces:
* La Sexta Extinción, por Niles Eldredge
* Extinción masiva "por fases" BBC
* ¿Rumbo a la sexta extinción masiva?
* "Estamos cerca de una extinción masiva de especies"
* El calentamiento global puede provocar una extinción masiva de aves. EL MUNDO.
* El calentamiento climático augura la aniquilación de especies. 20 MINUTOS.
* La sexta gran extinción masiva. Ecoportal.net
* ¿Cómo frenar la pérdida de biodiversidad? Ecologistas en acción.





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