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domingo, octubre 07, 2007

Bucardo, el señor de las cumbres.

El bucardo (capra pyrenaica pyrenaica) desapareció de nuestras tierras ya hace varios años, al extinguirse la última hembra viva del Parque Nacional de Ordesa. Acaba así pues la historia de un mítico animal del que se contaban rebaños de mas de 500 ejemplares en el Pirineo según citas del siglo XIV, siendo aún muy abundante en el siglo XVIII en la provincias de Huesca, Lérida y en Francia.


En un principio existieron en España cuatro subespecies de cabra montes, la capra p. pyrenaica (A), capra p. victoriae (B), capra p. hispanica (C) y capra p. lusitanica (D), de las que solo quedan en la actualidad dos de ellas, habiéndose extinguido las otras dos. Las diferencias más apreciables entre cada subespecie estaban en la distribución de los colores y la forma de la cuerna del macho.
Nuestro bucardo era una cabra fuerte, adaptada a sobrevivir a las duras condiciones invernales de la alta montaña. La permanente presión ejercida por la caza incontrolada durante siglos, tal vez las enfermedades, la alta endogamia y la falta de medidas a tiempo para su recuperación llevaron a esta raza autóctona de los Pirineos a la desaparición. En España quedan todavía dos subespecies de la cabra montes, que parecen bastante sanas, aunque no podemos fiarnos pues la sarna de 1988 diezmo la población de la sierra de Cazorla-Segura, pasando de 10.000 individuos a 250, en unos pocos años, recuperándose posteriormente la población. Esto nos hace una idea de lo que puede cambiar la situación de la especie en cualquier momento, por eso sería aconsejable fomentar la reintroducción de la cabra en las zonas que habitó recientemente para contribuir a su expansión y afianciamiento en nuestra Península, lugar de origen de la especie. Estos grandes ungulados pueden beneficiar a otras especies animales en peligro de extinción como el quebrantahuesos y otras rapaces como los buitres, alimoches, milanos y algunos mamíferos que podrían alimentarse de las cabras muertas por viejas, accidentadas y de los cabritos muertos en partos. Además una vez establecidas sería más fácil abordar temas como la reintroducción del oso pardo o el lobo. Por otra parte la caza de la cabra montes puede suponer un recurso económico sustancial para los ayuntamientos de montaña, pues fácilmente se pagan entre 3.000 y 5.000 € por un buen macho, está sería una alternativa a las pistas de esquí que están acabando con nuestras montañas. Así pues opino que seria beneficioso para el medio ambiente y para los pueblos de los Pirineos el introducir cabras monteses de las subespecies que actualmente todavía perviven en núcleos controlados donde antaño existió este animal como se está haciendo en Galicia donde habitó la cabra montes lusitánica, ahora allí se están introduciendo cabras monteses de la Sierra de Gredos, también se está haciendo esto en Asturias y parece ser que está en estudio en Cantabria. En Aragón podrían introducirse con facilidad de aclimatación en la sierra del Moncayo y en el Prepirineo, siendo el parque natural de la sierra de Guara un lugar bastante apto por su clima no tan duro como el de Ordesa y por la cantidad de escarpes, cañones y barrancos de este parque donde la cabra podría pasar desapercibida y adaptarse con facilidad.
Es de mencionar la exitosa gestión de la reserva de caza de los puertos de Tortosa-Beceite que tras cuarenta años de trabajo y partiendo de una reducida población de unas 50 cabras, su número ha llegado a alcanzar los 4.000 ejemplares. A partir de esta población de Beceite, también se están introduciendo animales para repoblar la montaña de Montserrat en Barcelona.
Podemos comparar los resultados de la gestión de la cabra Montés en un Parque Nacional como el de Ordesa con la de una reserva de caza como la de Tortosa-Beceite y preguntarnos que estamos haciendo mal los ecologistas y defensores del medio ambiente para que los cazadores que se supone que son los que acaban con las especies hayan triunfado de tal manera en la protección de este animal. Hemos sido muy lentos en reaccionar cuando se veía venir que la población no se recuperaría por si sola, por otra parte nos hemos dado cuenta con modelos como el de Beceite que hay gente que sabe gestionar la caza, beneficiándose y al mismo tiempo ayudando en la recuperación de este animal. Por lo tanto, más que pelearnos, los ecologistas y cazadores tendríamos que aunar esfuerzos para que la gestión de la caza vaya por buen camino y se haga de una forma inteligente y responsable y así evitar la desaparición de mas especies en nuestro país, aumentando la biodiversidad de nuestros montes y reparando las cadenas tróficas que llevan muchos años alteradas por la falta de muchas especies de los lugares en que en otros tiempos habitaban.
Recientemente el biólogo aragonés Federico Faci ha detectado la presencia de algunas cabras monteses en las sierras de Zaragoza, podéis ver la noticia en el blog "Desde el Sekano".
Estas son algunas de las especies de cabra montes que existen en otros países:


4 comentarios:

Sandokan dijo...

Estoy muy a favor de lo que comentas, pues los osos y lobos se podrán intoducir algún día si tienen suficiente alimento para no tener que ir a por ganado domestico y si les ponemos dificil lo de acercarse al ganado mediante perros mastines y pastores eléctricos. De hecho lo que están haciendo con el lince es intentar reforzar la población de conejos que es la base para su sustento. Pienso que para no tener muchos problemas con los depredadores hay que buscarles primero una forma de abastecerse.

Brookei dijo...

Un reportaje muy interesante y muy detallado!!! Llevaba mucho tiempo sin conectarme y esta algo descolgado de ciertos temas... poco a poco a ver si recupero la normalidad.

Saludos,
Ricardo

Javier dijo...

Que se dejen ya de tanta clonación y tanta monserga y que traigan cabras monteses al Pirineo, que en muchos sitios ya han vuelto gracias a las reintroducciones, en Madrid hay un montón y en Galicia tambien empiezan a verse despues de muchos años de que se extinguieran. Lo de que no se reintroduce porque no es la misma variedad de cabra que había aquí no creo que sea más importante que reponer la función que estaban haciendo las cabras hace años que es la de comer hierbas y arbustos, abonar el monte y ser comida para osos, lobos y luego buites y quebrantahuesos. Además seguro que me ponen a mi al bucardo y a la cabra montes de Beceite las dos juntas y no las diferencio, no creo que importe mucho si el ADN de una era un 0.005% diferente, pues tambien son diferentes los osos que traen de Eslovenia al Pirineo. ¿o no?

Anónimo dijo...

Sandokan, no creo (ojalá me equivoque) que se reintroduzcan los osos y los lobos al menos en la zona del Pirineo español(por el francés sí que se han metido osos ya). Es horrible ver cómo el turismo de montaña usa la naturaleza como medio de ganancia: pistas de ski, hoteles, senderos ampliados, parques temáticos (ej:Naturlandia en Andorra)... introducir a tales depredadores no sólo imposibilitaría su supervivencia sino que causaría daños a esos negocios. La verdad no me gustaría oír en un futuro cómo se cargan a un lobo porque ''atacase'' a alguien de una familia de meapinos un domingo de verano. O les devolvemos lo que es suyo con total integridad o lo veo difícil. Un saludo.