Translate

viernes, abril 18, 2014

Castellar, la estepa zaragozana secuestrada.


Detrás de las alambradas hay un gran paraje natural estepario de unas 34.000 hectáreas, tras estas alambradas hay montes, barrancos, vales, espartales, pinares, balsas saladas y estepa, kilómetros de estepa que en los últimos años han sufrido varios incendios y conatos originados dentro del campo de tiro y sufren también continuamente desde hace décadas las maniobras militares de tropas españolas y europeas, morteros, cañonazos, tiros, bombazos y el pisoteo de tanques y vehículos pesados. Parece que hay muchas voces de protesta que se levantan desde hace años desde muchos municipios y desde Zaragoza y que claman por la reconversión del campo de maniobras para darle otros usos públicos más ecológicos y menos peligrosos para la población. Desde luego que si los conservacionistas Holandeses se toparan con un territorio como este, sabiendo como son, harían lo imposible por reconvertirlo en una reserva para la fauna esteparia y no dudarían en reintroducir grandes ungulados como caballos salvajes, bisontes, muflones, cabras monteses, ciervos, onagros y a saber que más, pronto sería la reserva de fauna salvaje más importante y famosa de Europa tras Chernobyl y Oostvaardersplassen. Gente de toda Europa y el Mundo vendrían de propio a visitarla y ver sus paisajes esteparios y su fauna en libertad igual que en los grandes parques africanos, pero aquí no nos va eso, preferimos las armas, lo militar, la violencia y las procesiones de Semana Santa. Somos un país más cercano en costumbres y hábitos a otros de Oriente Medio como Afganistán o Irak que a los países modernos y civilizados del centro y norte de Europa, somos así, de todas formas aun guardo alguna esperanza de que algún día este territorio salvaje se convierta en algo parecido y deje de ser un campo de tiro. En realidad con los restos militares sin explotar que hay por allí, poco más podría ser  que una reserva de fauna, por la peligrosidad para otro tipo de actuaciones o usos.

miércoles, abril 16, 2014

Bardena aragonesa.


La llamada Bardena Aragonesa o Bardena Negra es una formación caliza semejante a la de las Planas de María de Huerva y otras Muelas de Zaragoza, Sierra de Alcubierre, Montes de Zuera y la Muela. Su altura máxima es de unos 650 metros, en la Loma Negra al Norte de la sierra y 630 metros en el Santuario de Sancho Abarca al Sur de la sierra. Los Pinares de la cara Norte mantienen un clima más fresco y una vegetación más septentrional que los de la solana influenciados también por la cercanía de las sierras prepirenaicas. El pasado fin de semana me acerqué por la zona de la Loma Negra con mi zagal, el pequeño de la casa, con idea de andar un poco y acostumbrarlo ya poco a poco y meterle afición por el monte y la naturaleza. Se lo pasó muy bien, encontró tesoros como plumas de buitre, piñas, bellotas y palos que para él eran espadas, por lo menos así se fue entreteniendo y olvidando del cansancio de la excursión.


Jara blanca (Cistus albidus).

La erosión del agua crea bonitas formas en el terreno.

Margarita silvestre (Bellis sylvestris), una subespecie algo diferente de la margarita común.

El buitre leonado, rey del cielo en esta zona.


Hierba de San Roberto (Geranium robertianum purpureum)




Rusco (Ruscus aculeatus), planta mágica protectora de la casa, popularmente en algunas zonas del Pirineo se suele usar igual que la palma o rama de olivo de Domingo de Ramos, colgando una rama en puertas, ventanas y balcones.


Narciso (Narcissus assoanus).

Semillas de muérdago, son propagadas por los zorzales que se las comen y las sueltan luego donde caen, a veces en troncos de pino donde se quedan pegadas gracias a una sustancia pegajosa que tiene la pulpa de la baya, allí germinan y taladran la corteza uniendo sus tejidos con los del pino y parasitándolo.

El pequeñajo que se porta como un campeón de la montaña.

Orquídea abeja (Ophrys lutea), una diminuta belleza.



La senda pasa al lado de  paredes rocosas de caliza.

El típico ganado de ovejas, cabras y mastín, menos típico es el pastor que las guía sin bajar de la furgoneta, jeje.

Rosa pimpinela (Rosa pimpinellifolia).



Lino azul (Linum narbonense).

Os recomiendo una excursión por esta zona, pero es complicado el moverse por los caminos sin conocerlos, hay bastantes y puedes dar muchas vueltas si te confundes. Pasado Tauste desde Zaragoza, tomar dirección El Sabinar, una vez pasado el pueblo a unos tres kilómetros y medio dirección Valareña hay que tomar un camino amplio a que sale a la izquierda, cuidado no confundirse, que hay varios, se puede ir por el de la Ermita, pero mejor tomar el siguiente que sale cerca de una casa vieja blanca al lado de la carretera, luego pasar al lado de una finca ganadera y de la antigua casa de forestales, seguir por el camino amplio y veremos carteles en dirección a la Bardena Aragonesa y un camino señalado con varios carteles de madera como Ruta de la Negra.

sábado, abril 12, 2014

Castellar cinco años después del incendio.

En el verano del 2009 un gran incendio con origen en el campo militar de maniobras de San Gregorio asoló estepa y pinares de la parte situada más al Oeste de estos montes, se han sucedido varios años en los que al principio todo eran cenizas, luego las lluvias y tormentas lavaron el terreno cambiando el paisaje del negro al blanco, solo se veía yeso, ninguna planta, un paisaje totalmente lunar. En estos momentos, las gramíneas esteparias que antes ocupaban las vaguadas y vales entre lomas se están recuperando y no solo eso, ahora empiezan a extenderse por las laderas de los montes, zonas en las que antes no se las solía ver, eran lugares más propios del matorral serófilo como los romeros, tomillos y aliagas. En las zonas quemadas también empiezan a verse pequeñas plantitas de estepa que empiezan a medrar pero no con tanta fuerza como las gramíneas. En el pinar también hay retoños de pino carrasco pero no se ven tan crecidos y con tanta densidad como los pinos del incendio de Zuera del 2008, claro, allí el terreno es diferente, es más calizo en las zonas altas y menos yesoso, aparte allí igual se llevan algo más de humedad llegada de los Pirineos y el azote del cierto puede ser un poco menor que en esta zona.

https://www.flickr.com/photos/107356336@N07/13787467433/in/photostream/lightbox/
Puntaza al fondo, las zonas de primer plano no fueron afectadas por el incendio.

https://www.flickr.com/photos/107356336@N07/13787877894/in/photostream/lightbox/
Barrancos desde la loma de la Puntaza.

Ladera del antiguo Pinar.

Lithodora fruticosa

Montes esteparios, el valle y el Moncayo al fondo.

https://www.flickr.com/photos/107356336@N07/13787846854/lightbox/
Una de las vaguadas de espartal.

Las gramíneas colonizando laderas.

Parque eólico sobre la Puntaza.

https://www.flickr.com/photos/107356336@N07/13787403265/in/photostream/lightbox/
 Vista panorámica desde la Puntaza.

https://www.flickr.com/photos/107356336@N07/13787303645/
 Pirineos desde la Puntaza del Castellar.

Enlaces:

Zaragoza es ESTEPA.

Este sábado pasado estuve de ruta por los montes al Sur de Zaragoza, mejor dicho de EcoRuta, que así se llaman estas quedadas que organiza últimamente José Antonio Domínguez para dar a conocer los espacios naturales que rodean Zaragoza. La ruta iba desde los pinares de Torrero, el Tiro de Bola, por el camino de Goya hasta el Cabezo de las Zorras, no fue una salida deportiva de montañismo, pero andamos un buen rato y pasamos la mañana aprendiendo y compartiendo opiniones sobre el ecosistema de la estepa zaragozana.


La estepa es la niña pobre de los ecosistemas, la abandonada, la poco conocida, la menos apreciada, la incomprendida, la expoliada, usurpada e invadida y destruida, esa es la estepa aragonesa. Montes blancos y grandes espacios abiertos, suaves lomas, barrancos, balsas y lagunas saladas, yeso y otras sales mezcladas con la tierra son el sustrato sobre el que crecen una gran diversidad de plantas, arbustos y árboles, mas de mil especies, además otras doscientas y pico especies más entre líquenes, hongos y musgos. Estas plantas están adaptadas a la sequía, a la escasez de lluvias, al cierzo evaporador y desecador, a la alta salinidad, son luchadoras y supervivientes, son plantas esclerófilas. Sus hojas están preparadas para evitar evaporar lo más mínimo del agua que recogen por sus raíces, hojas duras como las del romero o crasas como las del asnallo que guardan abundantes líquidos en su interior, hojas pilosas también se pueden ver, igual que las del edelweiss pirenaico. Todo este conjunto de adaptaciones las hacen ser unas plantas muy especiales, diferentes y únicas, de gran valor para la ciencia y el medio ambiente. Por todo esto tenemos la obligación de conservarlas para el futuro y para poder hacerlo tendremos pues que tomar medidas legales que aseguren la conservación global del ecosistema estepario. Va entonces por mi parte un humilde toque de atención a la Administración Local y a todos los otros niveles superiores que tendrían que poner manos en el asunto antes de que desaparezcan estos biomas. Porque no hablamos solamente de plantas, que no es poco, de forma asociada vive y necesita de la estepa una fauna muy importante, variada y singular. Lo que más destaca son las mas de 3.600 especies de invertebrados y las casi 150 especies de aves nidificantes, algunas muy amenazadas, entre las que podemos ver al rocín o alondra de Dupont, la avutarda, el sisón, la ganga, la ortega, diferentes alondras, collalba negra y el alcaraván. Además por estos lares, entre el paisaje de las muelas, cantiles, pinares, barrancos y campos de cereal podemos encontrarnos muchas rapaces como los cernícalos primilla y común que ciernen su vuelo en busca de topillos, lagartijas e invertebrados como las langostas que consumen en gran número ayudando al agricultor de forma gratuita. También veremos al alcotán y a su primo de mayor tamaño, el halcón peregrino, a los milanos negro y real con su distinguible cola, a la escasa águila culebrera, al imponente águila real y a los buitres como el leonado o el amenazado alimoche, pariente del quebrantahuesos. Otros animales comunes de la estepa son el astuto y precavido zorro, también llamado raboso o raposo, la ágil y esquiva gineta, la garduña, su prima pequeña la comadreja, el conejo, la liebre, el topillo, algunos anfibios como el sapo corredor y sapo de espuelas, varios reptiles como la víbora hocicuda y el lagarto ocelado y algunos ungulados como los cada vez más abundantes jabalíes y los recolonizantes corzo y cabra montés que últimamente también se empiezan a ver entre los pinares de las muelas, las lomas y barrancos de la estepa zaragozana.

Violeta enana de la estepa (Viola kitaibeliana).  
Una violeta pigmea, enana y rara de ver por aquí, más frecuente en Teruel.



Muchos me preguntan si la estepa siempre fue así de dura, si no hubo bosques en esas zonas anteriormente, me hablan de los Monegros, topónimo que supuestamente se habría dado por el color de los bosques de sabina que lo cubrieron en su día. Todo parece indicar que algunas zonas como las áreas más secas de los fondos de los valles zaragozanos fueron del dominio de la sabina albar encontrando su clímax seguramente entre los 300 y 450 metros de altura subiendo por las laderas hasta entremezclarse con el dominio del pino carrasco. En la Sierra de Alcubierre pueden verse sabinas albares a mucha más altura entre campos de cereal y pinares. La sabina albar aguanta mejor las heladas generadas por la inversión térmica en el fondo del valle que el pino carrasco que prefiere las zonas altas de las muelas más soleadas.

El buitre leonado, un impresionante animal amigo de la estepa y muelas zaragozanas.



En todo caso en la antigüedad antes de que el hombre primitivo empezara a quemar bosques para abrir pastos y a sobrepastorear la estepa, en el centro del valle, el Ebro y sus selvas de chopos, álamos, fresnos, olmos y otros árboles ocuparon amplia zona de soto, gran parte de lo que hoy son huertas, pues el río era muy dinámico y las crecidas eran más fuertes que las de ahora, modelando continuamente el paisaje. Tras estos bosques ripários podrían verse entonces zonas de pastos algo verdes, prados de juncos, humedales, tamariz y carrizales,  salpicados o entremezclados con pequeñas islas de arbolado o árboles sueltos, chopos, fresnos, olmos, majuelos. Según nos alejábamos del Ebro, cada vez más al exterior del valle el terreno se iba volviendo más seco y abierto, iba dando paso a la estepa que sería muy parecida a la actual en aspecto y diversidad vegetal. En esas zonas me gusta imaginar que los grandes herbívoros silvestres pastaban como lo hacían los bisontes americanos hasta hace un par de siglos en las praderas de Norteamérica, tal vez también se vieron caballos semejantes a los przewalski de la estepa asiática y posiblemente asnos salvajes tipo hemión u onagro. La sabina albar seguramente empezaría a crecer a partir de los 300 o 350 metros de altura de forma salpicada como a estilo sabana africana, árboles dispersos sin formar bosque, algo así como dehesas abiertas, un paisaje cambiante determinado por la carga ganadera de los animales silvestres en cada periodo histórico, dependiente  también de las variaciones y ciclos del clima y de los fenómenos meteorológicos e incendios naturales que ya estuvieron presentes entonces, aunque con menor periodicidad que en la actualidad.

Los aprendices con el maestro Jose Antonio Domínguez enseñandonos cultura estepária.

Así pues la estepa ha estado ahí evolucionando desde hace millones de años, con mayor proporción o menor de arbolado, pero prácticamente igual de rica en especies que la actual, con tanta biodiversidad como en este momento. He oído a bastante gente decir de forma popular que tendría que estar todo plantado de pinos y otros dicen que habría que poner oliveras, todos quieren cambiar la estepa, no les convence o no ven en ella el tesoro de variedad que esconde. Algunos intentos se han hecho y se siguen haciendo de reforestar con pinos la estepa, ayuntamientos, asociaciones  e incluso el ejército en la zona del Castellar por San Gregorio, pero no sirve para nada, bueno, sí para destruir más la estepa. Generalmente antes de plantar los árboles se desmonta el terreno, se abren surcos, se labra, se crean terrazas, o sea se termina con toda la valiosa vegetación autóctona, se mata todo bicho viviente, se deja el suelo pelado y luego se plantan pinos, muchos pinos y muy juntos que crecen escuálidos por la falta de insolación que se la roba el compañero.  No se suele entresacan los pinos eliminando los más débiles para dejar crecer a los sanos, así la cosa degenera y se obtiene al final una masa boscosa verde débil y muy afectada por la procesionaria, que posee muy poco valor ecológico y medioambiental. Los pinos pueden servir para reforestar zonas de las muelas a más de 450 metros de altura donde antes hubo pino de forma natural, pero no la estepa y menos en esas densidades en las que se suelen plantar.


La estepa es el clímax ecológico de estos lugares tan secos y de terreno tan abrasivo, no se puede mejorar, es lo máximo a lo que han llegado las especies que lo habitan por adaptación durante millones de años, no puede ser más verde pues el muy bajo régimen de lluvias y alta evaporación no lo permite, es un ecosistema completo y rico, pero hay que conocerlo para valorarlo adecuadamente, hay que meterse en el monte, andarlo despacio y estudiarlo detenidamente para comprenderlo. Los paisajes de la estepa son inigualables, no son verdes como los del Pirineo, pero la sensación de amplitud de horizontes y paz que aquí se siente no se encuentra tan fácilmente en otros lugares. Por supuesto que podríamos plantar más sabinas albares e intentar recrear el paisaje de hace siglos y milenios, pero nunca a costa de labrar o desmontar la estepa, no podemos intentar mejorar algo destruyendo lo que verdaderamente es la esencia y el tesoro de la estepa, sus planta, arbustos y fauna. La única y exclusiva forma de plantar sabinas  sin hacer daño al ecosistema sería con una azada, de forma manual desmontando lo menos posible el terreno, haciendo un hoyo y evitando eliminar otras plantas de alrededor.  Siempre habría que intentar mantener una distancia grande entre sabina y sabina plantada, de por lo menos unos 30 o 50 metros, prefiriendo replantar las marras que plantar en demasiada densidad y olvidándonos de crear bosque, que no queremos eso, sino simplemente plantar un árbol aislado que servirá de posadero, zona de anidamiento y dormidero de algunas aves cuando crezca dentro de muchos años. O sea, algo así como están dispuestas las sabinas en la zona de Farlete y Monegrillo, así sí se respetaría la biodiversidad de la estepa y no plantando pinos a cascoporro con tractores y subsoladores en bancales e hileras.

Sabinas albar en los campos de entre Farlete y Monegrillo.

Heliantemo (Helianthemum marifolium).

Gaviota que vuelve del hartarse de comer basura junto a buitres y cigüeñas en el PTR López Soriano.

Grupo de violetas enanas en la estepa.



El otro peligro que en los últimos quince años ha estado acosando y finiquitando grandes extensiones de estepa es el desarrollo urbanístico incontrolado, se ha desmontado y allanado la estepa para crear muchos polígonos de naves que nunca han llegado a utilizarse o que han cerrado en poco tiempo abandonando su actividad, vertederos, graveras, canteras, grandes centros comerciales, cinturones urbanos, PTRs, carreteras, parques eólicos y nuevos barrios han aparecido a costa de desmontar la estepa. Zaragoza se extiende y la estepa retrocede, que pena, no hay una buena protección todavía para la estepa ni en Zaragoza ni en otras partes de Aragón. Los turistas Centroeuropeos se sorprenden gratamente al llegar a los Monegros cuando se topan con ese paisaje tan raro para ellos, se piensan que están en África, en su país no hay montes de yeso, esparto y romero, es algo singular, tenemos que viajar hasta Turquía, Marruecos o Argelia para ver algo parecido. Pero para nosotros la estepa no vale nada, vale más Puerto Venecia o las naves de Plaza que ahí están, que bonitas las naves vacías, mientras tanto le vamos diciendo poco a poco adiós a la estepa.

El grupo "estepario" en el Cabezo de las Zorras disfrutando del paisaje, falto yo, por sacar la foto.


Enlaces:

* Síntesis sobre la biocenosis de los Monegros. (Especies de los Monegros).
* Destrucción de estepas ante la expansión urbanística al Sur de la ciudad de Zaragoza.
* De galachos, yesos y muelas. El singular entorno natural de Zaragoza.
* Flora y vegetación de los Monegros.
* Planas y estepas del sector meridional del Valle del Ebro.

martes, abril 01, 2014

Foticos de las cigüeñuelas del Ojo del Cura.

Esta vez os pongo unas fotos de las cigüeñuelas del parque de la balsa del Ojo del Cura del barrio de Casetas en Zaragoza. Tenéis que pasaros a verlas un rato con unos prismáticos, merece la pena, pero sobre todo no las molestéis, están preparando sus nupcias y no tenemos que asustarlas pues si no se irán a otro lugar y no anidarán aquí. Si os acercáis id derechos al mirador, no os dejéis ver y no hagáis ruido.




Baño y acicalamiento de una cigüeñuela.

Os dejo dos vídeos de como empiezan el día las cigüeñuelas del Ojo del Cura de Casetas, lo primero sesión de limpieza para estar bien guapas.


Este primero es un vídeo compuesto por fotos sucesivas del baño.


Acicalamiento de las plumas, pena que los de Youtube han reducido mucho la calidad del vídeo.

domingo, marzo 30, 2014

Por los sotos del Ebro, el valor de los corredores ecológicos.



El bosque de ribera o ripario del Ebro es, como en la mayoría de los ríos ibéricos, la sombra de lo que fue hace siglos, hoy se conservan de mejor  o peor forma algunos sotos que son pequeñas manchas verdes o bosquetes recluidos entre campos de cultivo, choperas papeleras, graveras y barriadas de casetas, muchas de ellas ilegales, construidas dentro de la llanura de inundación.

Hembra de ánade azulón en el Ebro.


El bosque de ribera debería constituir una autopista para la fauna a través del cual los animales silvestres pudieran desplazarse de forma segura interconectando los más importantes espacios naturales, así el gato montés, la jineta, los corzos, jabalíes, diferentes pájaros y reptiles encontrarían alimento y cobijo en sus migraciones y recolonizaciones, pero ahora esto no se cumple. En el mejor de los casos, entre sotos la conexión más amplia es una banda discontinua de árboles y arbustos en hilera de unos pocos metros de anchura, no podemos llamar a esto corredor verde o corredor ecológico pues no cumple su función completa y principal.


En tiempos, un lince o lobo pudo moverse a través del las riberas de los ríos y llegar desde el Prepirineo hasta la Ibérica y el Moncayo de forma segura sin delatar su posición, hoy aparte de encontrar algunas infraestructuras de por medio, ese lobo se tendría que mover a través de zonas  abiertas aumentando el peligro y seguridad para su vida o la de sus cachorros.  Los corredores ecológicos verdaderamente funcionales son una asignatura pendiente para la sociedad moderna si queremos algún día caminar hacia una efectiva conservación ambiental de los ecosistemas.

Garza blanca (Ardea alba), la grande y garceta común (Egretta garzetta), la pequeña.

Pinzón común macho (Fringilla coelebs).

Chopo con viejos hongos yesqueros.

Entre diferentes especies se llevan bien y nosotros hasta entre familia discutimos.

 Triste final pero predecible el de la chopera papelera, aun así si se repone, es ecológicamente preferible una chopera artificial que un campo de panizo o soja trasgénica.




Ribera del Ebro por la zona de Sobradiel.