
Hace entre unos veinte y cincuenta años aproximadamente los pueblos de muchas zonas del Pirineo empezaron a quedarse despoblados, algunos como los de la Sierra de Guara sufrieron mucho la despoblación quedándose prácticamente abandonados y otros completamente muertos. En esos años algún que otro habitante de estos pueblos al tener que partir de allí con mayor o menor urgencia, si no pudieron vender o incluso regalar sus animales se vieron obligados a abandonarlos a su suerte, abriendo sus corrales y liberándolos por el monte. Seguramente los más flojos o menos adaptados a los inviernos de la montaña morirían, pero algunas cabras sobrevivieron y se agruparon para formar rebaños salvajes comportándose casi como cabras monteses. A día de hoy son sobre unas mil cabras las que hay sueltas en el Parque Natural, y dicen los montañeros que a veces pueden verse rebaños en los alrededores del Tozal de Guara, a unos 1700 o 2000m., de unos cien ejemplares o más.

El problema de las cabras es que suelen adaptarse muy bien a la vida silvestre y multiplican su número constantemente, además ese problema se agrava porque hay una pequeño núcleo de cabra montés en la sierra con unos 50 ejemplares que parece que empieza a desarrollarse, con lo que podría peligrar púes la pureza de la especie montés por el cruce con estas cabras domésticas. Por otro lado la población de cabra montés provenientes de Teruel con origen en los puertos de Beceite se ha extendido mucho y ya se pueden ver rebaños en los montes de la zona Sur de Zaragoza a pocos kilómetros de la ciudad, también hablan de avistamientos de algunos ejemplares en la Sierra de Alcubierre y en el sudeste de la provincia de Huesca. Por lo que en menos de diez o quince años es posible que colonicen el Prepirineo si siguen a este ritmo, juntándose así con las de Guara. Llegados a este punto supongo que usted dirá que lo más lógico sería eliminar a las cabras domésticas, tal vez dar algún permiso especial para abatirlas o hacerlo desde la administración a través de la guardería de montes. Pero creo que no es tan sencillo. ¿Por qué? Pues porque las cabras asilvestradas que se mueven por el parque de Guara posiblemente pertenecen a la raza autóctona de la cabra pirenaica, que según el Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España está en Peligro de Extinción. Por lo tanto, no creo que fuera lo más ético, legal y moral cargarse a los últimos ejemplares de una raza de ganado caprino en extinción. ¿Cuál sería la solución? Pues no lo sé, supongo que la captura, pero puede ser muy, muy costoso capturar a todos los animales, casi imposible. No veo muchas soluciones, pero no podemos exterminarlas así sin más, pues perderíamos un patrimonio genético muy valioso, creo que lo más razonable sería hacer un estudio de las cabras para asegurarnos que pertenecen a esta raza en extinción y si es así intentar la captura de un número adecuado de animales sanos para poder utilizarlos en la mejora de esta raza caprina.

Supongo que la asociación de criadores de la raza caprina pirenaica (ARACRAPI) vería con buenos ojos la entrada de sangre nueva para esta raza. La DGA podría llevarse este ganado a la finca experimental de la Garcipollera donde investigadores del CITA podrían trabajar con estas cabras para la mejora genética de la especie mediante la selección y cruce con otras cabras pirenaicas.

Creo de verdad que en cuanto a resistencia y adaptación al medio natural estas cabras están más que probadas, ellas mismas ya han sufrido su propia selección natural durante unas cuantas generaciones, unas cabras que llevan varias décadas recluidas en una sierra sin cruces con otras razas podrían mantener en su interior un acervo genético antiguo muy puro como raza pirenaica, es algo que merecería la pena estudiar muy bien. Una vez hecho esto, habría que ir reduciendo el número de cabras domésticas progresivamente mediante su caza, a la vez que se viera que aumentaba el número de cabras monteses, para ir sustituyendo unas por otras, pues no convendría eliminar a todas de golpe ya que estas cabras aseguran la alimentación de los quebrantahuesos, buitres leonados, alimoches y otros animales que sin ellas podrían disminuir en número seriamente.

Como vemos es complejo el tema de estas cabras hay motivos suficientes por el que consérvalas y motivos para eliminarlas, pero sea como fuere se tendrán que tomar medidas urgentes en los próximos años con respecto a ellas.
Dejo aquí a continuación una descripción de la raza de ganado caprino pirenaico de la web del ministerio de Medio Ambiente.
Raza caprina Pirenaica.
La raza caprina Pirenaica debe su nombre a los Pirineos, lugar donde se formó a partir de los caprinos llegados a España procedentes de Europa Central y asentados en esta zona. Se considera que la raza Pirenaica actual es una forma derivada de la Capra aegagrus de origen netamente europeo, sin influencia de otras formas prehistóricas. A su llegada a España se localizó en los Pirineos Atlánticos u Occidentales, desde donde posteriormente se difundió a los macizos montañosos del Norte y Centro de la Península. La primitiva y originaria raza Pirenaica, en su difusión por la península, ha dado lugar a razas o agrupaciones de características variables según áreas geográficas: Cabra del Moncayo, Cabra del Guadarrama, Raza Azpi Gorri, entre otras.
El Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España incluye a la raza caprina Pirenaica en el Grupo de Razas Autóctonas en Peligro de Extinción.

Cabra raza pirenaica en feria de ganado de Aínsa.
Características generales
Agrupa animales de caracterización sexual bien definida, de perfil recto, eumétricos y de proporciones medias, con tendencia al alargamiento. Los animales de ambos sexos pueden disponer de cuernos potentes. En los machos dirigidos hacia atrás y hacia fuera, y en las hembras de tipo aegagrus, en forma de arco hacia atrás. Con alguna frecuencia se presentan animales acornes. Con frecuencia presenta mamellas. Tronco largo y amplio, con costillares arqueados. La capa típica es la de tipo pirenaico (negra bragada y con carrilleras), aunque se admiten cárdenas y berrendas. Presentan el cuerpo cubierto de pelo largo y abundante. Los machos suelen presentar “barba”. Por su parte, las hembras suelen presentar de manera habitual “perilla”. Se caracteriza por un tamaño entre mediano y grande, con un peso entre 75 y 85 Kg. en los machos y entre 55 y 65 Kg. en las cabras.

Distribución geográfica

En su origen, la zona principal de ocupación fue la de los Pirineos Centrales, fundamentalmente el norte de Huesca, Zaragoza, Navarra y Lérida. En la actualidad, el núcleo principal de la raza caprina Pirenaica se encuentra en el Pirineo Aragonés.
Características productivas y sistema de explotación
La cabra Pirenaica es de doble propósito: leche-carne. A este respecto, si tradicionalmente la producción de leche figuraba en primer lugar, en la actualidad, por distintas causas, está orientada hacia la producción de carne como objetivo principal. En este sentido, el tipo comercial dominante, y casi único, es el “cabrito”, animal alimentado exclusivamente con la leche materna y sacrificado a la edad de 30-40 días con un peso vivo entre 8 y 10 Kg. Asimismo, muestra una buena aptitud para la producción de leche, pudiendo alcanzar valores interesantes, aunque no se manifiesta en toda su extensión por las características particulares del sistema de explotación y manejo en general aplicado.
Se explota en las condiciones de vida propias de las zonas de montaña, donde el primer ingrediente es el clima, con inviernos largos y fríos y veranos cotos y templados, por la altitud y la influencia oceánica. Responde a las carñacteristicas de tipo familiar, poco tecnificada, dad su reducida dimensión y el bajo nivel económico de la misma. la dimesión o número de cabezas del rebaño es muy variable desde 20 a 30 cabezas hasta 300 o mas.